La magia existe

La magia existe

Puedo afirmar sin miedo a equivocarme que la magia existe. Lo he comprobado en primera persona, ayer mismo por la tarde sin ir más lejos.

Me refiero a la magia de verdad no a la que nos muestran en un escenario mientras se manipulan cartas, monedas o cualquier otro tipo de artilugio sofisticado; la magia sin truco.

Esa magia que hace que cuando alguien entre en un lugar lleno de personas desconocidas, acabe hablando justo con quien necesita precisamente lo que ella puede ofrecer.

Otro ejemplo: un pasillo de un palacio de congresos, dos personas que se encuentran paradas mirando un programa y, de forma inesperada, surge la magia otra vez. De repente una de ellas se acuerda del último artículo que ha leído en LinkedIN en el mismo instante en el que la otra recuerda el nombre de una empresa que le pareció original … una corta conversación y todo cuadra, todo encaja, sin buscarlo ya se está creando un equipo.

Va más allá de entenderte con alguien o tener la misma visión de lo que ocurre, la magia consiste en estar en el mismo momento vital y complementarse sin hacer ningún tipo de esfuerzo.

Más ejemplos: una empleada aburrida de su día a día se entretiene mirando el listado de correos electrónicos pendientes justo en el momento que llega la publicidad de un máster. Sin mucha convicción agenda una entrevista y empieza a entrar en una disciplina que no tiene nada que ver con su experiencia anterior. Nunca antes algo le había gustado tanto y le había costado tan poco esfuerzo sentirse implicada.

El encuentro casual, el reconocerse sin planificar, el mail que aparece en el momento preciso, … no existe explicación para que estas cosas ocurran, no responden a una lógica de los hechos. En realidad la lógica va en contra de ellos, pero ocurren. Es la magia.

Nos empecinamos en controlar lo que queremos que suceda y en preparar las oportunidades para dirigir el futuro, pero la mayor parte de las cosas realmente buenas que hemos vivido no han sido planificadas.

Recuerdo una frase que me hizo pensar … ‘si concentras todas tus energías en controlarlo todo, lo mejor que puede llegar pasar es lo que ya hayas imaginado’ … completamente cierto.

Se tiene que estar ahí, eso está claro, confiando que puede pasar algo sorprendente y extraordinario en cualquier momento y trabajar siempre de la mejor manera posible. Pero solo hace falta estar presente mientras el mago tira al aire un huevo esperando que se convierta en una paloma blanca.

La magia ha pasado ya demasiadas veces en la vida de cada uno de nosotros como para dar crédito a los escépticos que siguen afirmando que no volverá a pasar de nuevo.

Dejemos que actúe la magia.

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