Todo es medible

Todo es medible

En el momento de decidir si hacemos una nueva inversión en nuestra empresa siempre valoramos si va a ser rentable.

Eso si, hay una excepción, existe la creencia que en HR el retorno de cualquier inversión no es valorable económicamente.

Como matemática, soy incapaz de aceptar que exista un proceso no medible. Por ejemplo, la efectividad de una persona es medible mediante el tiempo, la productividad mediante la media de proyectos terminados y la autonomía mediante el número de consultas realizadas por área y tarea.

Desde este punto de vista, desarrollaré a continuación los pasos a seguir para evaluar una inversión en HR:

Lo primero que debemos hacer, como para cualquier otra inversión, es un análisis global de las necesidades de la compañía y de cómo se organiza para cubrirlas incluyendo los costes.

A continuación, necesitamos saber los síntomas dentro de la organización que nos muestran la existencia del problema que dicha inversión quiere resolver. Para hacerlo, necesitaremos relacionar dicho problema con las necesidades anteriormente encontradas.

Por último construiremos un modelo lógico – matemático a partir de los síntomas ya resueltos y el Cuadro de Mando Integral para ver su impacto en los beneficios.

Será entonces y sólo entonces cuando podremos preguntarnos si merece la pena hacer la inversión.

Si finalmente optamos por hacerla, tendremos la ventaja que ya estaremos a medio camino de encontrar la solución; sólo tendremos que corregir los síntomas.

De esta forma solucionaremos el problema y tendremos la metodología para futuras necesidades.

No Comments

Post A Comment
Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.